Empecé a leer El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez. Ugh, es como leer a Dostoievsky. Juro que ése libro es exactamente del mismo estilo que Los hermanos Karamasov, el cual dejé de leer a la mitad porque sencillamente no le encontraba la trama a la historia. No sé que haré con este libro.
La narrativa de García Márquez es impecable, tiene un vocabulario espectacular y las descripciones son de lujo... pero a mi parecer, abusa de manera horrorosa del narrador en tercera persona. Llevo leídas setenta páginas, de los ratos libres que tuve hoy en el colegio, y hasta ahora sé que un flaco se murió, el amigo médico encontró una carta que revelaba un pasado turbio y que descubría una segunda vida (de la que no sabemos mucho, hasta donde llegué al menos), el médico va a una fiesta, vuelve a casa, estira la pata, en consecuencia la mujer queda viuda, y aparece un tipo enamorado de la viuda. Ah, y ahí empieza su historia.
Si hay algo que no me gusta en la literatura, es que el narrador me dé todo en bandeja. Si los personajes desarrollan la historia, mejor. Porque es a través de sus palabras donde el autor muestra su virtud en las palabras, al desarrollarlos mediante sus discursos, y no porqué un narrador dijo que "era un buen tipo". Perfecto, era un buen tipo, quiero verlo.
Y si bien García Márquez posee una habilidad prodigiosa a la hora de describirnos, suele extenderse demasiado en sus descripciones, al punto de tener anécdotas que suenan inconsecuentes, insertadas una tras la otra entre las acciones de importancia. Me da la impresión de que lo que leo es puro "relleno", al mejor estilo Naruto. La imaginación es algo maravilloso, y es un recurso literario que parece que el escritor colombiano dejó bien guardadito en su gaveta, porque sus descripciones dan poca libertad al lector para suponer (salvo en el caso de la carta), lo que disminuye su participación en la historia, clave de gran importancia en la escritura de cualquier historia. No leemos las historias de terceros, no nos interesan. Nosotros las vivimos a través de ellos, estamos allí cuando los personajes lloran, ríen, se abrazan. Es por esa razón que dentro de un libro es importante sugerir sólo lo esencial. La lectura se transformará en fuente de creatividad tanto del escritor, que lo crea, como del lector, que "llena" los espacios en blancos con sus propios pensamientos.
Esa saturación de anécdotas y descripciones, sumadas al poco diálogo, sólo logran confundirme acerca de la verdadera trama del libro. Creo que es uno de esos casos en los que no leés el libro hasta el final para saber el desenlace, sino para ¡averiguar de qué se trata!
Lo gracioso es que me lo he leído parcialmente; qué desastre de crítica que soy. Pero creo que la narrativa no necesita de un libro entero para ser criticada, es igual durante todo el libro. Sobre la trama, sin embargo, debería callarme la boquita...
En fin, me siento algo decepcionada. Esperaba, sinceramente, algo mejor. No sé, algo estilo El Jugador de Dostoievsky (la verdad, la relación salió casual y resultó ser verdadera) mezclado con algo de la narrativa atrapante de Agatha Christie.
Ésa si que me hace acordar a Borges.
De vuelta a mi esclavitud del fandom: Completaré mi reto.
Heh, tengo chaleco visteh.
Lying from You - Para el reto de las Diez Canciones
Pareja: LV/HP
Palabras: 300. Como en la película.
Advertencias: Slash implícito, Lord Voldemort siendo Lord Voldemort (?).
Rating: T, pero es tan seguro como un K+
( [Tomá el fucking sandwich!] )